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Abril 30 de 2018

Son múltiples las enfermedades relacionadas directamente con el trabajo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ubica más de 20 causantes del ausentismo laboral, entre las cuales están:

1. El estrés: afecta en un 26% a las mujeres y un 14% a los hombres. 

2. La fatiga visual: producida por la disminución regular del parpadeo debido a la lectura continua de documentos. Este puede llevar a dolor de cabeza intenso y resequedad ocular. 

3. Dolores de espalda: usualmente causados por malas posturas adoptadas a lo largo del día. 

4. El túnel carpiano: esta dolencia consiste en dolor o calambres en la muñeca por el tecleo prolongado y repetitivo. La molestia puede extenderse al codo e incluso derivar en tendinitis.

5. Trastornos de trauma acumulativo: resentimiento de los músculos, tendones y nervios causados por movimientos repetitivos del cuerpo. 

Estas enfermedades profesionales afectan a 35 millones de personas al año, de las cuales el 35% se tornan crónicas, el 10% generan incapacidad permanente y el 1% causan la muerte, según reportes de la Organización Internacional para el Trabajo.

Ten en cuenta que pequeñas pausas activas te pueden ayudar a prevenir estas consecuencias laborales.

Adopte esta rutina
 
Hacer ejercicios por diez minutos en la media mañana y en la mitad de la tarde trae beneficios físicos y mentales.

Estas pausas permiten que descanses los músculos que más usas dependiendo la actividad laboral que realizas. Así mismo, previene los trastornos osteo musculares causados por posturas prologadas y movimientos repetitivos. 

Por otro lado, se activan partes del cuerpo que permanecen estáticas por mucho tiempo, brindando descanso y comodidad física. 

Finalmente, ayuda a romper con la rutina de trabajo y disminuye los niveles de estrés ocupacional, lo que mejorará notablemente tu estado de ánimo y productividad. 

Ivon Porras Parra, fisioterapeuta especializada en entrenamiento físico y osteopatías de la Universidad del Rosario, aconseja algunos ejercicios básicos para relajar el cuerpo y la mente en el día a día laboral. 

En todos ellos debes conservar la espalda recta, los pies ligeramente separados, las rodillas un poco flexionadas, los movimientos deben ser suaves y pausados y su respiración debe ser la correcta: inhala por la nariz y exhala por la boca. 

Media mañana 

1. Gire la cabeza hacia su lado derecho, hasta que tu mentón quede casi en la misma dirección que tu hombro. Manten esta posición por cinco minutos y vuelve al centro. Luego al lado contrario. Repite el ejercicio tres veces.

2. Inclina tu cabeza hacia atrás, permanece en esa posición por cinco minutos. Vuelve al centro. Baja la cabeza mirando hacia el suelo y sosten por cinco minutos. Realiza tres repeticiones a cada lado. Recuerda que los movimientos deben ser lentos y suaves.

3. Encoje tus hombros hacia las orejas. Sosten por 10 segundos. Descansa y repítelo tres veces más.

4. Estando de pie, lleva tus manos a la cintura y tus hombros hacia atrás. Contrae el abdomen y sosten diez segundos. Repitelo tres veces.

5. Estando de pie, separa un poco las piernas e inclina las rodillas. Estira tus brazos hacia abajo tanto como tu cuerpo resista. Repite tres veces.

6. Estando de pie, sube la rodilla derecha al pecho. Sostenla con las manos por diez segundos y cambia de pierna. Repite tres veces en cada lado.

7. Balancea la planta del pie desde la punta hasta el talón. Repite tres veces

8. Realiza movimientos circulares de tobillo hacia ambos lados con cada pie.

9. Estira los brazos hacia al frente. Junta las palmas de las manos y realiza movimientos hacia abajo, arriba y lados. Haz este ejercicio durante diez segundos.

Media tarde 

10. Con la mirada al frente, lleve tu mano derecha sobre la oreja izquierda y reclina la cabeza hacia el lado derecho. Guarda esta posición por cinco segundos. Vuelve al centro y repítelo de manera contraria hasta completar tres veces por cada lado.

11. Con los brazos en tu espalda, toma la muñeca izquierda con la mano derecha y tira suavemente hacia abajo. Inclina tu cabeza hacia el hombro derecho. Sosten por diez segundos. Cambia de lado y realiza tres repeticiones.

12. Encoje los hombros hacia tus orejas y muévelos hacia atrás en círculos. Luego en dirección opuesta. Realiza tres repeticiones a cada lado.

13. Estando de pie, separa las piernas 15 cm, contrae el abdomen, inclina tu espalda hacia al frente y estira los brazos. Cuenta hasta diez y repite tres veces.

14. Camina exagerando la pisada, punta y talón durante 10 segundos.

15. Cerca al pecho, entrelaza tus manos y realiza rotaciones de muñeca hacia los dos lados. Tres rotaciones.

16. Estira tu brazo derecho hacia el frente de manera que la palma de la mano quede hacia arriba. Con la mano izquierda empuja hacia abajo los dedos de la mano derecha. Descansa y cambia de lado. Repítelo tres veces. 

Vía: Finanzas Personales